martes, octubre 6


Yo, que he visto del resvalar de sonrisas en el charco de la nada (los gritos), yo, que he oido del desvanecer de miradas en la bruma de las nubes del pecado (trasnochar), yo, que he tocado del querer con las yemas de los dedos de los pies los aullidos de la esperanza descosida (desvivir), yo, que he gustado del mentir a cucharadas gigantescas de noviembre (la amargura) yo, que he olido del buscar de sinrazones en la dermis (quehacer) ... tú, que provocas la alteración de todos mis sentidos, ahora que te observo es como si en un bocado mil sonrisas se descosieran del techo.

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